La Regeneración Capilar es Posible

En los últimos años, casi todas las terapias destinadas a resolver gran parte de los problemas que nos aquejan, han venido experimentando cambios importantes, generalmente asociados con avances en aparatología y tecnología. Este es el caso de la Electroterapia, cuyo desarrollo permitió avanzar en el campo de los procesos electrofisiológicos a través de los cuales se induce la regeneración de los tejidos blandos y los huesos.

Desde hace varias décadas, este valioso auxiliar de la medicina, ha venido resolviendo en centros médicos de todo el mundo, innumerables problemas de cicatrización de heridas, quebraduras, úlceras varicosas, escaras, etc.

Ahora, empleando el mismo proceso y con tecnología cada vez más específica y eficiente, le tocó el turno al cabello.

regeneracion capilarETG (Electrotricogénesis) se basa en los indicados principios de la electroterapia, pero orientados a la regeneración del folículo piloso, lográndose como resultado la detención de la excesiva caída del cabello, y en la mayoría de los casos, la regeneración de gran parte del pelo que se ha venido perdiendo.

Las investigaciones clínicas aplicadas han demostrado que ETG es especialmente exitoso en el tratamiento de la calvicie común hereditaria (alopecia androgenética) que hasta ahora tuvo pronóstico irreversible.

Ventajas del Tratamiento ETG

También el tratamiento resulta altamente efectivo en cualquier caso de alopecia, que no se encuentre asociado con patologías dermatológicas específicas. Es decir, pueden ser tratados con éxito los problemas capilares provocados, aparte de la calvicie común hereditaria (androgenética), las causadas por estrés, alopecia areata, post-parto, anemias, desórdenes glandulares, etc.

ETG es un tratamiento igualmente exitoso tanto en hombres como en mujeres. Posee el más alto grado de efectividad terapéutica: 96.7%

En materia de regeneración capilar (recuperación del cabello), el éxito acompaña en promedio, al 86% de las personas tratadas.

¿Cómo nace ETG?

Experiencias previas realizadas en 1984 en Vancouver, Canadá, dan lugar a la creación de la compañía "Current Technology Corporation", que confía la tarea de investigación clínica a la British Columbia University. Es allí donde el profesor emérito de la cátedra de dermatología, doctor Stuart Maddinn, toma a su cargo un trabajo que llevó casi nueve años y más de 20 millones de dólares en investigación clínica, la que fue realizada recurriendo a las más estrictas normas científicas entre los años 1987/96 aplicándolas a numerosos grupos tratados en diversos centros medicos de Canadá y Estados Unidos.